CASO DE JARED LEE LOUGHNER “EL ASESINO DE TUCSON”

Análisis Criminológico del Caso de Jared Lee Loughner “El Asesino de Tucson”

Introducción

Tomando en cuenta que la psiquiatría es la especialidad médica dedicada al estudio y el tratamiento de enfermedades mentales, estudiar la psiquiatría forense resulta de vital importancia ya que vamos a analizar las enfermedades mentales para poder dar una respuesta al juzgado, para ello será importante que se tenga claro la importancia del estudio del perfil criminológico que esta referido a la técnica de investigación criminológica por la cual puede llegar a identificarse las principales características personales, sociales y de comportamiento de un determinado individuo. El perfil criminológico no está encaminado a señalar a una persona en concreto, sino a sugerir que tipo de persona es probable que cometa un crimen y por tanto a que prototipo de persona se está investigando, se debería investigar o buscar a fin de evitar la comisión de futuros hechos delictivos y garantizar el buen trabajo por parte de la policía; y, de esta forma causar menos repercusiones en la sociedad.

“El perfil criminológico no busca señalar a una persona concreta, sino sugerir qué tipo de persona es probable que cometa un crimen para evitar futuros hechos delictivos”

¿Quien es el asesino de Tucson?

Jared Lee Loughner nació el 10 de septiembre de 1988 en Tucson – Arizona. Era hijo único en su familia y los que lo conocieron lo describían como un niño amigable y “normal”. Posteriormente cuando ingreso a la escuela secundaria se rodeó de amistades que podrían ser considerados “mala influencia” ya que con ellos empezó a fumar marihuana y bebía los fines de semana.

En una declaración, una de sus novias dijo que, al principio, este joven disfrutaba de pasatiempos como leer y tocar la batería y el saxofón y que era muy cariñoso y gentil, sin embargo, a medida que fue pasando el tiempo, su entorno cercano fue observando grandes cambios en su comportamiento. El periódico New York Times1 informo que Jared abandono la escuela secundaria antes de su último año, empezó a beber mucho, a usar drogas alucinógenas y a parecer como si estuviera fuera de si, como si estuviera en otro lugar y que su madre Amy Loughner expresó que su hijo era solitario y que en muchas ocasiones hablaba solo.

Eventualmente, Loughner comenzó a tomar clases en Pima Community College donde se volvió cada vez más disruptivo y a menudo parecía desconectado de la realidad pues tenía arrebatos ruidosos y sorprendentes, se reía histéricamente en momentos inapropiados, creo una serie de videos en internet en el que daba declaraciones incoherentes sobre temas como el terrorismo. Finalmente, en septiembre de 2010, fue suspendido de Pima Community College y fue despedido de varios trabajos por la misma razón. Es así como después de ser arrestado, se sometió a dos evaluaciones psicológicas en la que los médicos lo diagnosticaron con esquizofrenia paranoide y que no sería apto para ser juzgado.

La esquizofrenia y sus alcances en el caso

Dentro de los trastornos psicóticos hay diferentes enfermedades, la esquizofrenia podría considerarse de los más característico.

Ahora bien, en el caso que nos compete podemos hablar de un caso en el que está presente la esquizofrenia entendida como un trastorno psicótico cuya esencia es la pérdida del contacto con la realidad. Se trata de una enfermedad crónica pero potencialmente tratable que aparece entorno a los 20 años de la persona, siendo que, más allá de los 40 años es difícil que aparezca y se dice que más allá de los 60 casi imposible su desarrollo.

Por lo tanto, una de las cosas que lo podría propiciar es una parte genética y una parte social; por ejemplo, el tener traumas o consumo de sustancias como el cannabis.

“Si uno no tiene contacto con la realidad, la capacidad cognitiva y volitiva de una persona respecto de un hecho delictivo es nulo”

La esquizofrenia se caracteriza principalmente por la pérdida de contacto con la realidad; delirios, teniendo una idea falsa que es irreductible a una argumentación lógica; alucinaciones, ya sean auditivas, visuales, olfativas, etc.; así como ideas paranoides. En esencia, en esta enfermedad se dan los síntomas positivos y negativos, la primera se refiere básicamente a algo que la enfermedad añade a la persona que lo padece, es decir, delirios o alucinaciones; y, por otro lado, los síntomas negativos, que es lo contrario, le quita ganas de realizar actividades a quien lo padece, aparece la apatía, la indiferencia, muchas veces el aislamiento social.

En este caso, resulta evidente algunos signos que Jared Lee Loughner empezó a presentar. Su madre indicó que su hijo era un joven solitario, lo cual se puede considerar como un síntoma negativo de la enfermedad. De la misma forma se tiene que Loughner en una época de su vida comenzó a hablar solo, un síntoma positivo pues se trataría de alucinaciones auditivas, así como el hecho de “comportarse como si estuviera en otro lugar” puede considerarse como la falta de contacto con la realidad. Todos estos síntomas fueron determinantes para que posteriormente sea diagnosticado con esquizofrenia.

Consideraciones Criminológicas

Considerando que este tipo de casos se hace cada vez más frecuente hablamos de un acaecimiento criminológico en potencia por lo que, ya hace algunos años, la ciencia de la Criminología viene estudiándolo sobre todo por su relación con la psicopatía, patologías y los diferentes rasgos de personalidad que presentan los autores de estos hechos delictivos.

En esta misma línea, Enrique Esbec Rodríguez, establece que, “La mayoría de los actos violentos cometidos por personas con esquizofrenia se relacionan con la presencia de síntomas psicóticos positivos, es decir, con ideas delirantes persecutorias, alucinaciones auditivas amenazantes o imperativas y otros fenómenos psicóticos. Las ideas delirantes o las alucinaciones auditivas contribuyen al descontrol y a la conducta violenta del sujeto al vivenciar como reales sensaciones o hechos inexistentes pero que resultan ser determinantes de su comportamiento.”

Sin ir muy lejos de su diagnóstico, incluso en una de las audiencias del caso Jared Loughner interrumpió la corte con un fuerte estallido al enterarse que Gabrielle Giffords había sobrevivido; razón por la cual tuvo que ser escoltado fuera del Tribunal.
También debe considerarse que “los psicópatas tienen igual capacidad para fingir enfermedades mentales”3 a fin de lograr algunos privilegios jurídicos como lo son los eximentes o atenuantes.

Eximnenes, atenuantes o agravantes

“No por el hecho de tener una enfermedad psicótica, estás psicótico siempre; es primordial analizar si en el momento del delito se presentaba un episodio psicótico”

Para abordar aspectos como los eximentes, agravantes o atenuantes es importante tener en cuenta que todo esto gira en torno a la imputabilidad del individuo respecto de los delitos atribuidos; es decir, podemos afirmar que este aspecto es estrictamente jurídico ya que determinará si una persona puede ser o no, responsable de las consecuencias jurídicas de un hecho delictivo.
Bajo esta misma línea, para poder determinar si una persona es sujeto de inimputabilidad de un delito por alguna patología psiquiátrica, lo primero que se debe hacer es una evaluación como la del PCL-R evaluando los diferentes rasgos psicopáticos; y, a partir de ese punto recién determinar los eximentes, atenuantes o agravantes en el caso concreto.

Si el caso hubiere ocurrido en España, el Código Penal regula las eximentes de responsabilidad criminal en hechos ilícitos cometidos por personas que padecen anomalías psíquicas en su Art. 20º, inciso 1.:
“1.º El que, al tiempo de cometer la infracción penal, a causa de cualquier anomalía o alteración psíquica, no pueda comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión. El trastorno mental transitorio no eximirá de pena cuando hubiese sido provocado por el sujeto con el propósito de cometer el delito o hubiera previsto o debido prever su comisión.”

Asimismo, para que un hecho para que sea considerado “delito” debe tener los elementos de dolo o culpa, en este caso debe existir dolo, y el dolo está compuesto por el conocimiento y la voluntad del hecho ilícito que se está cometiendo.
Por lo tanto, si uno no tiene contacto con la realidad, la capacidad cognitiva y volitiva de una persona respecto de un hecho delictuoso es nula por el mismo motivo “no está en contacto con la realidad”. En otras palabras, si después de las evaluaciones psicológicas se determinó que Loughner padecía de esquizofrenia y, sobre todo, que en el momento de haber cometido el crimen se encontraba en un episodio propio de la enfermedad, es correcto que se le declare inimputable por la eximente del inciso 1, se trataría de una persona con una alteración psíquica.

Sin embargo, no por el hecho de tener una enfermedad psicótica, estás psicótico siempre; por lo tanto, resultaría primordial analizar si en el momento de cometido el delito, la persona presentaba un episodio psicótico. No obstante, en este caso particular, en el año 2012, después de que Jared Loughner se sometiera a un tratamiento psiquiátrico un juez lo declaro apto para ser juzgado. Así, Loughner se declaró culpable de 19 cargos por el asesinato de 6 personas y el intento de homicidio de las otras 13 personas, salvándose de la pena de muerte y recibir cadena perpetua más 140 años adicionales en el Centro Médico Federal en Rochester - Minnesota por el crimen cometido.

Conclusión

Resaltamos la importancia de la Psiquiatría Forense al estudiar las diversas enfermedades mentales y de sus profesionales al analizar los distintos perfiles criminológicos con el fin de evitar resultados perjudiciales a la sociedad y colaborar con las instituciones destinadas a prevenir e investigar los crímenes cometidos por personas diagnosticadas con patologías psiquiátricas.
En esta oportunidad se ha abordado un caso cometido en el año 2011 donde un joven llamado Jared Lee Loughner se dispuso a asesinar a la exrepresentante estadounidense Gabrielle Giffords y terminó disparando a 19 personas inocentes dejando 6 muertos. Se puede concluir que Loughner presenta un perfil criminológico caracterizado por delirios, alucinaciones de tipo auditivas, apatía en un determinado momento de su vida con algunos episodios de violencia, razón por la cual posteriormente fue diagnosticado con esquizofrenia paranoide. Si bien no se puede hablar de una causa especifica que deriven a desarrollar esta enfermedad, podemos decir que se trataría de una afluencia de factores genéticos, sociales e incluso, hay algunos que creen que esta enfermedad puede verse afectada por el consumo de drogas, como fue el caso de Jared Loughner.
Entonces, es evidente que esta enfermedad afecta tanto a la vida de la persona que lo padece como a su entorno y a la sociedad. Finalmente, en estos casos, lo importante es determinar si una persona es imputable después de haberle hecho las pruebas psicológicas pertinentes, pues un individuo será culpable de un hecho delictivo siempre y cuando sea considerado imputable y no se le pueda aplicar algún eximente de responsabilidad delictiva.