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Efecto CSI: Distorsión en la Investigación

Descubre cómo la ficción televisiva ha influenciado la percepción pública de la criminalística y el derecho penal.

EFECTO CSI: LA DISTORSIÓN EN LA INVESTIGACIÓN Y PROCESOS JUDICIALES

Actualmente, es común que gran parte de las personas crean que la criminalística es una ciencia que funciona como en las series de televisión, rápida y con una pizca de "magia"; y, que el derecho, en algunos casos, sobre todo cuando se trata de muertes violentas, es un proceso inmediato, sin complicaciones y sin "límites" que se deban respetar para asegurar el cumplimiento de las garantías procesales de las partes intervinientes.

Durante mucho tiempo, nos han vendido la idea de que estos casos tienen un final de película en el que hay acción en todas las etapas y donde no se requiere de muchos recursos para dar con los culpables de un delito. En consecuencia, se ha generado que nosotros como espectadores creamos ciegamente en el ideal de un sistema legal parecido e incluso en la infiabilidad de los sistemas tecnológicos.

¿Qué ocurre cuando la criminalística y el derecho real choca contra la acción de las series?

Lo primero que se debe destacar es que el derecho es un conjunto de normas, principios y leyes que regulan la convivencia humana en la sociedad con la finalidad de lograr el orden público social y la justicia. Por otro lado, la criminalística es una ciencia auxiliar al Derecho Penal y Procesal Penal que se encarga de aportar un conjunto de conocimientos y técnicas especializadas a la investigación de un delito permitiendo identificar pruebas, trayectorias, circunstancias e incluso a los autores de dicho ilícito.

Entonces, el derecho penal y procesal nos plantea la tipicidad del delito, las normas, el marco legal; mientras que, la criminalística responde a preguntas de ¿Cómo ocurrió? ¿Con qué arma? ¿Cuántas personas pueden estar involucradas?. Hablamos de criminalística para referirnos a la ciencia que estudia los indicios dejados en el lugar del delito para intentar establecer la identidad del criminal, las circunstancias que concurrieron el hecho delictivo.

Es entonces evidente que la relación criminalística - derecho es de dependencia; la criminalística sirve al Derecho para descubrir una verdad, y el derecho sienta las bases de actuación a la criminalística. Legalmente, por muy científica que sea una prueba y por mucho que revele; si al recolectarla se han violado normas del Derecho, es una prueba nula y no se puede actuar en juicio.

La criminalística sirve al Derecho para descubrir una verdad, y el derecho sienta las bases de actuación a la criminalística.

¿En qué consiste el "efecto CSI"?

El efecto CSI es un término acuñado aproximadamente en 2003, originariamente por jueces y fiscales en Estados Unidos cuando empezaron a notar que las personas que actuaban como jurados en sus audiencias exigían determinados medios de prueba y actuaciones criminalísticas y legales, solo por haberlos visto en televisión; es decir, se esperan resultados que trasciendan las competencias propias de la criminalística y el derecho.

Bajo esta premisa, lo que se trató de evidenciar fue aquella distorsión de la realidad por parte de las personas y el riesgo que conllevaba el dar por cierto todo lo que se presenta por televisión.

No obstante, casos como el de Casey Anthony (2011-EEUU), el caso del Fisioterapeuta (2022-ESPAÑA), o, el de los hermanos Lino Calderón (2024-PERU) demuestran que no todos los procesos penales tienen un final de película en el que existe un asesino confeso en 24 horas de conocido el ilícito; sino por el contrario, existen casos que pueden llegar a durar años o, peor aún, otros en los que no se puede determinar el autor o autores debido a la falta de pruebas o evidencia física.

Evidencia Criminal

El ADN y la evidencia

En este caso, por ejemplo, en el episodio 15, temporada 8 de CSI: Las Vegas, se presenta que el equipo de biólogos logra obtener un perfil genético completo a raíz de una cantidad reducida de células epiteliales que "recuperaron" de un objeto. Este resultado lo lograron de manera sorprendentemente veloz, bastaron unas horas para dar con el culpable.

Aunque realmente, la ciencia forense a avanzado a pasos agigantados la última década permitiendo la ampliación del ADN ha través de la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), aún no alcanzamos ese nivel de perfección y eficacia en la ciencia. A comparación de años atrás, se ha reducido significativamente el volumen de nanogramos a picogramos de ADN (unidades menores al nanogramo) para poder lograr ampliarlos; sin embargo, eso no significa que podamos obtener ADN a partir de un roce físico como nos lo han mostrado.

La ciencia forense ha avanzado significativamente, pero aún no alcanzamos la perfección ni la eficacia que muestran las series televisivas.

El genoma humano se caracteriza principalmente por su diversidad, es decir, cada ser humano tiene un perfil genético único que nos permite diferenciarnos y ser biológicamente irrepetibles.

Otra particularidad del genoma es su universalidad, todas las células que componen nuestro organismo tienen un mismo genoma, un mismo contenido total de ADN que se traduce en términos biológicos en un código genético. En consecuencia, no importará de qué órgano o tejido se recupere una muestra de ADN ya que el perfil genético será idéntico en cualquiera de ellos. Este principio es el pilar sobre el que se asienta el análisis comparativo del ADN.

Además, se hace poco hincapié que cuando tenemos casos de homicidios o catástrofes con múltiples víctimas en el que se debe identificar al occiso o al autor del crimen, los forenses deben contar con dos muestras; una dubitada y una indubitada. La primera será un resto biológico recogido del lugar de los hechos y susceptible de ser cuestionada; esta primera muestra revelará el tipo y naturaleza (sangre, saliva, semen,…) y la segunda, aún más importante, será aquella que nos sirva como perfil de referencia para poder cotejarla con la evidencia dubitada; y, finalmente, determinar si el indicio y la muestra de referencia emanan de la misma persona o línea parental.

En el caso del ADN es necesario obtener muestras de referencia tomadas a los familiares con primer grado de parentesco, material biológico recogido directamente de la persona, tales como biopsias o pruebas de detección de enfermedades en recién nacidos, o, pruebas de ADN obtenidas directamente de objetos personales que hayan sido utilizados por la víctima, máquinas de afeitar, cepillos de dientes, sombreros, etc.

Análisis de ADN

Para poder realizar el análisis de una muestra, se utilizan dos técnicas; una técnica presuntiva que nos revela de qué tipo de muestra se trata y, la segunda, que nos ayuda a contrastar los resultados de la primera. De esta forma, mientras que la técnica presuntiva, como el "luminol", indica la posibilidad de la presencia de fluido, la técnica confirmatoria ratifica y analiza la naturaleza biológica.

Entonces, para realizar una ampliación de una muestra de ADN y dar con un objetivo, se deben considerar factores como la longitud de los fragmentos de ADN (STRˋs), la existencia de un perfil de referencia, mezclas de ADN cuando hay material de dos o más personas en un mismo indicio e incluso las condiciones ambientales a las que estuvo expuesta dicho indicio y que rompen las cadenas STR, dificultando la lectura de fragmentos largos.

Asimismo, la facilidad con que en la actualidad puede obtenerse una muestra biológica de referencia para acceder al perfil genético de un individuo ha modificado también el tipo de intervención corporal necesaria para su obtención. Lo cierto es que, este tipo de series utilizan como herramienta la verosimilitud técnica, es decir, además de representar escenarios que ocurren en la realidad, usan términos y pruebas científicas reales; la prueba del "luminol", el análisis de la "estriación de un proyectil", entre muchos otros constituyen la dosis de realidad dentro de la acción cinematográfica, lo cual hace que nuestro cerebro acepte todos estos factores como una extensión de la realidad.

Las series televisivas utilizan términos y pruebas científicas reales como herramienta de "verosimilitud técnica", haciendo que nuestro cerebro acepte toda la ficción como una extensión de la realidad.

Sin embargo, tanto la criminalística y, más aún, el derecho son ciencias humanas, en muchos casos, burocráticas.

Ante esta colisión de expectativas y el comportamiento de las personas y miembros de jurado en los tribunales, es importante abrir los ojos a la realidad, sobre todo en los delitos contra la vida, el cuerpo y la salud. No siempre se cuenta con pruebas materiales irrefutables que demuestren la autoría de un delito, sino que muchos casos se resuelven con pruebas indiciarias. En un proceso judicial real se valoran plazos procesales, pruebas materiales, pluraridad de indicios que no sean contradictorios entre sí, relación causal entre el indicio y la culpabilidad, la motivación en la sentencia, entre muchos otros aspectos. En otras palabras, no se puede absolver a un imputado por la inexistencia de ADN o huellas dactilares cuando hubo varios testigos que presenciaron el hecho.

Conclusión

En palabras de Edmond Locard, "todo contacto deja rastro". Es muy poco probable que una persona pueda entrar en un ambiente sin dejar algún rastro de su presencia. Los indicios son testigos mudos, nos revelan como se han producido los hechos.

"Todo contacto deja rastro" - Edmond Locard. Este principio fundamental de la criminalística es la piedra angular de toda investigación criminal moderna.

Según la Ley de Enjuiciamiento Criminal en España, cuando el delito que se persiga haya dejado vestigios o pruebas materiales de su perpetración, el Juez instructor ordenará que se recojan y conserven para el juicio oral si fuera posible, procediendo a la inspección técnico ocular y a la descripción de todo aquello que pueda tener relación con la existencia y naturaleza del hecho. Se deberá consignar la descripción del lugar de los hechos, sitio y estado de los objetos, accidentes del terreno y demás detalles que puedan utilizarse. Y, cuando haya vestigios cuyo análisis biológico pueda contribuir al esclarecimiento del hecho, el Juez instructor ordenará que la policía judicial o el médico forense adopten medidas para la recogida, custodia y examen de aquellas muestras, de modo que se garantice su autenticidad en juicio oral.

En causas penales de este tipo es importante que se evite la contaminación o transferencia de indicios en la escena del crimen a través una adecuada inspección técnico ocular. El análisis de la escena del delito es un proceso de valoración e interpretación continuo e irrepetible donde se buscan y recogen indicios, se reseñan, preservan y envían al laboratorio para el análisis y evaluación de los resultados y así poder presentar los informes a la autoridad judicial; por lo tanto, se debe asegurar que el aislamiento de la escena sea adecuado y respetando los protocolos de actuación.

Es primordial que las evidencias presentadas por los expertos sean confiables, precisas y lo más libres de sesgos posible.

Debemos ver estos programas televisivos como lo que son, entretenimiento. Además de reforzar la educación jurídica y criminalística; es deber de las facultades de derecho enseñar que el "debido proceso" no es un estorbo para la justicia, sino una garantía procesal para que no se condene inocentes y se respete nuestros derechos fundamentales; y, es deber de las escuelas de criminalística y ciencias forenses tener más presencia para explicar que un análisis de ADN no se consigue de manera casi inmediata presionando un botón, sino que es un proceso bioquímico complejo que puede tomar semanas hasta llegar al resultado forense.

Un análisis de ADN no se consigue de manera casi inmediata presionando un botón, sino que es un proceso bioquímico complejo que puede tomar semanas hasta llegar al resultado forense.

Escena del Crimen